Escribir el futuro, con la experiencia del camino recorrido
Como cada año, hoja y lapicera en mano nos disponemos a escribir una nueva página de nuestra historia.
Una historia que en este 2026 es particularmente especial para nosotros.
Hemos escrito ya 25 tomos de ese recorrido. Al repasar sus capítulos encontramos producción, aprendizaje, oportunidades comerciales para nuestros clientes; pero, por, sobre todo, mucho trabajo en equipo y una vocación permanente por compartir experiencias para enfrentar los desafíos que estos 25 años nos fueron presentando.
Hoy estamos en otro momento. En otro Paraguay.
Un país que, gracias a su gente, comienza a escribir una historia diferente, empieza a jugar en otra cancha, con nuevos desafíos y nuevas reglas, pero con la firme convicción de que, trabajando juntos, se pueden lograr grandes cosas.
Desde Everdem, habiendo sido protagonistas de este proceso de cambio y de los logros que se fueron construyendo paso a paso —y que hoy nos permiten hablar de un Paraguay con grado inversor— alentamos a todos los actores del sector a aprovechar este momento. Hacer lo que sabemos hacer: producir, ser más eficientes, atender mercados cada vez más exigentes y seguir fortaleciendo al sector agropecuario, donde se genera riqueza, empleo y bienestar para miles de familias.
Por nuestra parte, continuaremos impulsando la llegada de inversiones al país. Comenzaremos el año en Agro en Punta (Uruguay), en febrero, un evento que se ha consolidado como una gran vidriera regional, desde donde volveremos a contarle al mundo las oportunidades que Paraguay ofrece para quienes quieran venir a trabajar, producir e invertir.
Nuestro compromiso sigue intacto.
Y lo renovamos, con la misma pasión de siempre, para escribir juntos los próximos 25 años.
Por Ing. Agr. Rodrigo Artagaveytia
Boletín Nº71
Tendencias en los mercados ganaderos en Paraguay, el Mercosur y el mundo
Enero de 2026 – Publicación de Everdem y Tardáguila Agromercados


Luego de la volatilidad que caracterizó al mercado del gordo durante buena parte del segundo semestre de 2025, el año terminó con relativa estabilidad. En diciembre el precio del macho para faena osciló en una estrecha banda entre US$ 4,10 y US$ 4,20 el kilo carcasa. En la medida que quedaron atrás las semanas de las fiestas, las industrias comenzaron a normalizar la actividad y en los primeros días de enero el mercado se mostraba más demandado. La mejora de las condiciones climáticas también mejoró la posición de la oferta. Aunque en varios casos los precios de lista se mantenían en US$ 4,20, se cerraron negocios a US$ 4,30 e incluso algún centavo adicional. La tendencia se respalda en buenas condiciones de la carne vacuna en el mercado internacional, con proyecciones favorables de demanda en los principales destinos sudamericanos, tanto Estados Unidos como Europa, China y Chile.
Los precios de las categorías de reposición y cría cerraron el año en baja. Con una oferta mucho más reducida que en meses anteriores debido a las fiestas de fin de año, la colocación fue parcial (69% de la oferta) y los precios de las distintas categorías corrigieron a la baja. Esto se dio a pesar de la notoria mejora de las condiciones climáticas que mejoraron la situación y perspectivas de la producción forrajera. Un factor que complica a la demanda ha sido la debilidad de la cotización del dólar. Los invernadores compran en guaraníes y venden en dólares, por lo que la valorización de la moneda local encarece los precios de compra expresados en la moneda en que venden.



El precio de los terneros bajó en promedio 4,7% en guaraníes en diciembre, dejando atrás el pico de más de G$ 26.000 por kilo alcanzado el mes anterior. Sin embargo, en dólares —la moneda en la que venden los invernadores— la cotización se mantuvo prácticamente inalterada debido a que el guaraní se valorizó casi en la misma proporción en su paridad contra el dólar estadounidense. En el año el ternero subió 63% en guaraníes y 91% en dólares.


Mercado internacional de la carne vacuna
La incógnita de qué medidas tomaría China como salvaguarda para la protección de su producción doméstica de carne vacuna quedó atrás. La decisión determinó que algunos de los proveedores quedaran más contentos que otros. El más desilusionado fue Brasil, a quien China le asignó una cuota anual de 1,106 millones de toneladas, muy por debajo de los 1,65 millones que le embarcó este año. El más beneficiado entre quienes se les asignó una cuota específica fue Uruguay, dado que las 324 mil toneladas otorgadas superan con holgura los volúmenes embarcados a ese destino en 2024 y 2025. También Bolivia, que no tendrá una cuota específica y podrá comercializar a su principal destino volúmenes que, al menos este año, no estarán restringidos.

El arancel fuera de cuota, de 55%, parece prohibitivo como para que se pueda operar por fuera del cupo. La incógnita que se genera es qué impacto tendrá en los demás importadores un eventual aumento de la oferta de Brasil una vez completado su cupo en China. Por más que todas las proyecciones dan cuenta de una disminución de la producción y del saldo exportable de Brasil este año, el descenso será inferior a las 550 mil toneladas que no podrá vender a China. Serán, probablemente, unas 250-300 mil toneladas que se ofrecerán a Estados Unidos, países del MENA (Medio Oriente y norte de África), Chile, entre otros, que podrán tener un impacto depresivo sobre los precios de exportación por un aumento de la oferta. En China la reacción fue inmediata. Los importadores chinos “están comprando y pidiendo como hacía mucho tiempo no se veía”, djio un trader regional a la publicación Faxcarne. Los precios de venta a este destino aumentaron en el entorno de los US$ 200-300 por tonelada. Habrá que esperar que «baje la espuma» para saber el nuevo punto de equilibrio del mercado.




Más allá de la valorización de la hacienda para faena en los países del Mercosur, la región sigue siendo el lugar del mundo en el que importadores consiguen los precios más competitivos para la carne vacuna. El valor medio del ganado a faena en la región aumentó 19% en 2025, pero las subas en otras ganaderías como la australiana ha sido de casi 40%. Además, los precios en Europa y Estados Unidos se mantienen en el eje de los US$ 8 por kilo carcasa, en mercados fuertemente recalentados por la reducción de la producción doméstica.
Agricultura
Las lluvias de diciembre reavivan la expectativa de una gran zafra de soja
La zafra de soja comenzó con buenas perspectivas, aunque hacia fines de noviembre surgió una fuerte preocupación por la sequía. Sin embargo, ese escenario cambió de manera significativa en diciembre, cuando las lluvias se regularizaron y se distribuyeron de forma muy favorable en gran parte del país.
Además de las precipitaciones, este verano se ha caracterizado por temperaturas más amenas, lo que provocó un alargamiento del ciclo de la oleaginosa. Este factor resultó clave, ya que las lluvias coincidieron con la etapa más crítica del cultivo: el llenado de granos. Como resultado, la productividad esperada mejoró de forma generalizada.
En síntesis, se esperan resultados muy buenos en todas las regiones productoras. Incluso en San Pedro, una zona que venía muy golpeada, las expectativas apuntan a una zafra normal por primera vez en cuatro años. No se trataría de una “super zafra” excepcional, pero sí de una campaña claramente mejor a la prevista inicialmente.
«No se trataría de una “super zafra” excepcional, pero sí de una campaña claramente mejor a la prevista inicialmente»
Desde Katueté hasta Ciudad del Este, los rindes proyectados serían superiores a los del año pasado, que ya había sido un buen ciclo. La misma tendencia se observa en el sur del país.
Un factor poco común en Paraguay ha sido precisamente el alargamiento del ciclo. Por primera vez en mucho tiempo, el desarrollo del cultivo se extendió y las lluvias ocurrieron exactamente durante el llenado de granos. De este modo, dependiendo de los resultados que se obtengan en las cosechas de mediados de enero, la estimación final de la zafra principal aún podría seguir ajustándose al alza.
«Por primera vez en mucho tiempo, el desarrollo del cultivo se extendió y las lluvias ocurrieron exactamente durante el llenado de granos»
En condiciones normales, la cosecha ya estaría en marcha. Sin embargo, el retraso del ciclo hará que la recolección se realice más tarde, lo que tendrá consecuencias directas sobre la zafriña. A esto se suma un clima más fresco, incluso con temperaturas bajas para enero en algunas regiones, que también podría impactar el desarrollo del maíz.
El período crítico se concentra entre el 15 de enero y fines de mes. Si la cosecha de soja se extiende hasta finales de enero o comienzos de febrero, aumenta la probabilidad de una reducción del área destinada a la soja de zafriña, con una mayor priorización del maíz, aun cuando ello implique un posible ajuste en los niveles de productividad.
De esta manera, aunque se proyecta una óptima zafra principal, el balance final de producción dependerá en gran medida del desempeño de la zafriña, que podría reequilibrar el volumen total de toneladas cosechadas.
Actualmente, la estimación de la zafra principal pasó de 9,29 millones a 9,64 millones de toneladas. Si la zafriña alcanza alrededor de 1,39 millones de toneladas, Paraguay podría superar los 11 millones de toneladas de soja en 2026.
«Paraguay podría superar los 11 millones de toneladas de soja en 2026»
En cuanto a la comercialización, el ritmo sigue siendo moderado. Si bien hubo un leve avance entre fines de diciembre y comienzos de enero, en la primera semana de enero el 23% de la soja futura estaba comercializada. Este nivel supera el 19% registrado hasta diciembre de 2025, pero se mantiene por debajo del promedio del 30% observado en los últimos cinco años. Si una parte significativa de los contratos se deja para negociarse más adelante, la concentración de oferta en una misma ventana de tiempo podría presionar los premios en los próximos meses.
Paraguay | Índice de Salud de la Vegetación (VHI)




Resultado consolidado (zafra + zafriña) – ene. 2026

Autora: PhD. Larissa Barboza Álvarez, analista Senior de Inteligencia de Mercado en StoneX
Fuente y elaboración:

Entrevista – Javier Viveros
¿Cuáles son los desafíos que tiene el Gobierno a corto y mediano plazo tras la obtención de la segunda calificación de grado de inversión?
La segunda calificación de grado de inversión, otorgada por Standard & Poor’s y que se suma a la ya obtenida con Moody’s, marca un punto de inflexión para Paraguay. Es un reconocimiento financiero, pero va más allá de eso: es la validación internacional de un modelo de país confiable, previsible y orientado al crecimiento productivo.
Desde la visión del Ministerio de Industria y Comercio y de REDIEX (la Red de Inversiones y Exportaciones), el desafío inmediato es convertir este respaldo macroeconómico en una aceleración concreta de inversiones productivas, especialmente en sectores donde Paraguay tiene ventajas estructurales claras, como el agro, la agroindustria y el sector forestal.

En el corto plazo, el foco está en consolidar la seguridad jurídica y la estabilidad institucional como activos estratégicos del país. Para un inversor agroindustrial, la previsibilidad de reglas, la estabilidad tributaria y la coherencia regulatoria son tan importantes como la calidad del suelo o el acceso a mercados. En este marco, el Ministerio de Industria y Comercio trabaja activamente para simplificar y ordenar los marcos regulatorios, articular el trabajo con otras instituciones del Estado y acompañar de manera directa los proyectos de inversión, con el objetivo de que las decisiones de invertir en Paraguay se traduzcan en procesos claros, ágiles y predecibles desde el primer día.
«En el corto plazo, el foco está en consolidar la seguridad jurídica y la estabilidad institucional como activos estratégicos del país»
En paralelo, el objetivo central es bajar el crecimiento macro a la economía real mediante la llegada de más proyectos, más empleo formal, más proveedores locales integrados a cadenas de valor regionales y mayor desarrollo territorial. El grado de inversión es una palanca para reducir el costo de capital y facilitar decisiones de inversión de mediano y largo plazo.
A mediano plazo, debemos enfocarnos en escalar infraestructura logística, energética y productiva. Rutas, puertos, hidrovía, energía abundante y competitiva, y conectividad son condiciones clave para que Paraguay pueda consolidarse como plataforma agroindustrial regional, en línea con la hoja de ruta Paraguay 2x, que es la estrategia nacional de crecimiento que busca duplicar el tamaño de la economía en la próxima década.
«A mediano plazo, debemos enfocarnos en escalar infraestructura logística, energética y productiva»
¿Cuáles fueron los aspectos más relevantes que Paraguay consolidó para recibir esta calificación?
La calificación de grado de inversión es el resultado de casi dos décadas de políticas económicas consistentes. Paraguay consolidó una combinación muy valorada por los mercados internacionales: disciplina fiscal, estabilidad monetaria y crecimiento sostenido.
«Paraguay consolidó una combinación muy valorada por los mercados internacionales: disciplina fiscal, estabilidad monetaria y crecimiento sostenido»
El manejo responsable de las finanzas públicas, acompañado por reglas fiscales claras y simples, reduce el riesgo país y brinda previsibilidad de largo plazo. A esto se suma una inflación controlada y una política monetaria creíble, que permite planificar inversiones intensivas en capital.
El grado de inversión refleja una madurez institucional de un país democrático, con las reglas económicas que se sostienen más allá de los gobiernos de turno, un diferencial clave frente a otros destinos de inversión de la región.
Pensando en el sector agropecuario, ¿qué efectos o acciones se proyectan a futuro con esta nueva calificación?
Para el sector agropecuario, el grado de inversión implica un cambio de escala. Mejora el acceso a financiamiento internacional y reduce el costo del capital, lo que permite el desarrollo de proyectos más grandes, integrados y tecnológicamente avanzados.
Desde la estrategia Paraguay 2x, el agro se concibe como un sector con oportunidades de aumento de productividad y como una plataforma de industrialización, exportación y generación de valor agregado. La nueva calificación fortalece la atracción de inversión extranjera directa en frigoríficos, plantas industriales, biocombustibles, industrias forestales y de alimentos procesados, sectores que requieren del sector agropecuario como punto de partida.
¿Qué visión a futuro tiene el Gobierno sobre el desarrollo de los agronegocios en Paraguay?
La visión es clara: Paraguay quiere pasar de ser un gran productor a ser un gran transformador de su producción. El agro seguirá siendo el motor, pero con más industria, tecnología y valor agregado generado en el país.
«Paraguay quiere pasar de ser un gran productor a ser un gran transformador de su producción»
La agenda Paraguay 2x prioriza sectores agroindustriales en que Paraguay puede ser competitivo y ganar aún más espacio en el mercado global, con foco en productos agrícolas tradicionales y no tradicionales como muebles de madera, biocombustibles y alimentos, incorporando sostenibilidad, trazabilidad y estándares internacionales.
Además, nuestro país, gracias a su tierra fértil, tiene el potencial de satisfacer la demanda global con productos agrícolas que aún no generamos a gran escala como ajíes, flores, frutas exóticas y otros productos de nicho.
¿Qué acciones conjuntas con el sector privado pueden potenciar la producción de carne, madera de calidad y otros commodities?
El crecimiento proyectado requiere una alianza estratégica y permanente entre el sector público y el sector privado, tanto a nivel nacional como regional y global. Desde el Ministerio de Industria y Comercio y REDIEX, los encuentros con empresarios, inversionistas y actores clave del agro de la región y del mundo son fundamentales para comprender en profundidad sus intereses, necesidades y desafíos, y así continuar ajustando y generando marcos regulatorios y operativos que permitan al sector privado trabajar en Paraguay con previsibilidad y sin obstáculos innecesarios.
En paralelo, se impulsa el desarrollo de infraestructura productiva, la conformación de clústeres agroindustriales y la adopción de estándares internacionales de calidad y sostenibilidad, aprovechando plenamente la oportunidad histórica que abre el grado de inversión. Al mismo tiempo, seguir contando la historia de Paraguay es clave: el país es cada vez más conocido y valorado como destino de inversión, pero aún hay un amplio margen para profundizar su posicionamiento internacional y atraer nuevos proyectos productivos de largo plazo.

